Son enfermedades de larga duración que necesitan tratamientos continuos
para su control, tales como la hipertensión arterial, diabetes, asma, epilepsia,
insuficiencia cardiaca y otras menos frecuentes.
Para garantizar el éxito del tratamiento, es indispensable la participación
activa de la persona, quien tiene que modificar su estilo de vida además
de cumplir con el resto del tratamiento. Para lograr esto es necesario el
seguimiento y apoyo del equipo que trabaja en los servicios de salud.
Si las personas con enfermedades crónicas son identificadas y atendidas
correctamente en los puestos y centros de salud corren menos peligro
de tener crisis agudas y complicaciones que requieren hospitalización.
El personal de salud a nivel local juega un papel importante y debe:
- Realizar búsqueda de personas con “factores de riesgo”,
(obesas, sedentarias, con tabaquismo, alcoholismo)
para orientar su modificación.
- Detectar tempranamente personas que sufran enfermedades crónicas
para confirmar el diagnóstico y decidir el tratamiento
- Promover que estas personas tengan siempre los medicamentos
que necesitan y los usen de manera adecuada.
- Orientar sobre la importancia de los hábitos de vida saludable
y del cumplimiento del tratamiento para controlar su enfermedad.
Se puede hacer a nivel individual (con cada persona) y de manera
colectiva (reuniendo a las personas que padecen una misma
enfermedad y promoviendo el apoyo mutuo). Recomendar a las
personas asistir a esos grupos cuando existen.
- Orientar a la comunidad sobre la importancia de adoptar hábitos de
vida saludable.
-Promover programas de Actividad física para la Salud, tanto para la prevención como para personas que ya padezcan dichas patologías, a cargo de Profesores Ed. Física Especializados.
Diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica muy frecuente,
que provoca